La Sociedad Interamericana de Prensa es, ni más ni menos, que la asociación de los distintos medios de comunicación (de capitales privados) de América Latina y Norteamérica.
Durante los primeros días del mes de marzo se dio a conocer un informe critico respecto de la política que el Gobierno del Presidente Kirchner lleva adelante para con los medios de comunicación.
Uno de los principales cuestionamientos es sobre la publicidad oficial, alertando sobre la supuesta maniobra del gobierno nacional de otorgar más centimetraje y espacios publicitarios a ciertos medios, con la intención de que haya una cobertura periodística que suavice o elimine las criticas a la actual administración K.
Algunos de los medios nacionales que conforman esta sociedad son Ambito Financiero, archi enemigo de la actual gestión de gobierno, vocero de los sectores empresarios y financieros más reaccionarios de la derecha; La Nación, quien tiene como vice director a Claudio Escribano quien fue funcional con su labor periodística a la última dictadura militar y es este diario quien más se esfuerza en elaborar hipótesis para demonizar a las diferentes organizaciones sociales y piqueteras; El diario Clarín: brazo impreso del grupo que tiene el mayor monopolio de las de usinas mediaticas y, nada mas ni nada menos, la producción del papel prensa. La lista continua y se puede leer en la página web (www.sipiapa.com).
Todos estas empresas de la información poseen acciones de los distintos grupos económicos y financieros que lucran en este país.
El ex presidente de la SIP, Danilo Arbilla, e integrante de la comisión que visito esta semana Buenos Aires fue denunciado por el diario La República de Uruguay como ex jefe de prensa de la última dictadura militar en ese país.
Teniendo en cuenta lo expuesto no es muy difícil deducir que estas corporaciones no dudarían en cercenar la libertad de prensa si alguno de sus intereses se vieran en peligro, aunque sea él más ínfimo de ellos.
El gobierno se defiende
Por su parte el secretario de medios de comunicación, Enrique Albistur, califico de “ofensivo” para el periodismo “considerar que la libertad de prensa esta condicionada a los intereses de los anunciantes públicos o privados”. Agregó también que “parece por lo menos liviano que se hable de riesgos en la libertad de prensa basándose en si algún medio es invitado o no a viajar en el avión oficial, o que un funcionario, que disiente en el tratamiento de la información, llame a un medio para manifestar su desacuerdo”.
Fiel a su estilo el mismo presidente advirtió: “Yo no le tengo miedo a la extorsión y no me van a correr con ninguna pluma” y afirmó además que “en la Argentina se respetan a fondo los derechos de prensa”.
El pueblo quiere saber de que se trata...
La embestida de la SIP contra el gobierno no es mas que la ira de estas corporaciones por las políticas que esta gestión lleva adelante. Gestión que no sólo mantiene un mínimo de distancia frente a algunos medios masivos que se creen “necesarios para gobernar” sino que además les quita parte de la torta publicitaria (aunque no represente un cambio importante).
Los periodistas de las grandes empresas de la información se manejan con una lógica perversa: los funcionarios son fuente de información al servicio de sus intereses, a cambio, no perjudican la imagen del político. Por ello difícilmente haya periodistas comprometidos en los grandes medios y si los hay tienen un estrecho margen para trabajar.
En definitiva, la libertad de prensa en Nuestra nación no es plena y esto ocurre hace ya varias décadas. La SIP utiliza esta excusa ocultando los verdaderos intereses que mueven a los grupos que la conforman. El gobierno se defiende con argumentos validos pero omite decir, por ejemplo, que si hay monopolio del papel prensa no hay libertad de información y que el Estado actual muchas veces está limitado por presiones de los poderosos grupos económicos y financieros que hacen lobby desde los medios masivos.
Un estado debe garantizar el libre acceso a la información para todos y debe poner en manos del Pueblo los medios de producción. Esto es posible: en un informe realizado por Martín García (#) llamado La Revolución Mediática se puede leer: “Capital Federal y el Conurbano bonaerense tienen lugar para 40 canales de TV en VHF, es decir, iguales que América 2, canal 7, 9, 11, 13 y 150 canales de UHF, es decir, como los aéreos de Crónica, Canal 26 y supongamos canal 33, 41, 56, etc. Es decir que, donde reinan el Grupo Clarín y Telefónica y Hadad pueden licenciarse hoy mismo 190 canales de TV más, para ser recibidos por aire, sin cable ni fibra óptica, que uno recibiría directamente en su televisor”.
En nuestro país hay miles de periodistas, técnicos y profesionales de la comunicación sin empleo que podrían ser quienes exploten estos recursos desde el pueblo y para el pueblo. Defendiendo los intereses de la Nación y dando voz a quienes hoy no la tienen: la mayor parte de los argentinos.
¿Quién le avisa al presidente?
(#) Director de Nac&Pop